El amor es pura alharaca
Escrito por Jiddu Krishnamurti   






Uno mantiene la relación por razones sociales, o por los niños, la propiedad, y la seguridad. Todo eso es parte del asunto de las relaciones. Pero cuando esto falla y no nos da lo que realmente queremos, superponemos lo que llamamos "amor".

 

Conversaciones con un terapeuta sexual

 

 

 

Interlocutor: Las relaciones humanas se han vuelto una especie de intercambio comercial - en el sentido de "Si me das algo, te daré algo." ¿Podemos hablar un poco sobre eso?

 

UG: Sí. Así es. No queremos aceptarlo porque eso destruiría el mito de que las relaciones humanas son algo maravilloso y extraordinario. No somos lo suficientemente honestos, decorosos y decentes como para admitir que todas las relaciones se basan en "¿Qué saco yo de esta relación?". No es nada más que mutua gratificación. Si eso está ausente, no hay relación posible. Uno mantiene la relación por razones sociales, o por los niños, la propiedad, y la seguridad. Todo eso es parte del asunto de las relaciones. Pero cuando esto falla y no nos da lo que realmente queremos, superponemos lo que llamamos "amor". Así que, es sencillamente imposible tener alguna relación excepto en el nivel de la gratificación mutua.

La totalidad de la cultura ha creado, por sus propias razones, esta situación que hoy nos toca, mediante su sistema de valores. El sistema de valores demanda que las relaciones estén basadas en el amor. Pero el elemento más importante es la seguridad y entonces la posesividad. Usted quiere poseer al otro individuo. Cuando por diversas razones su control sobre el otro se debilita, la relación se consume. No pueden mantener esta relación "tórtolas" todo el tiempo.

La relación entre el hombre y la mujer está basada en las imágenes que cada uno crea de sí mismo y del otro. Así que, la relación que tenemos entre dos individuos es una relación entre dos imágenes. Pero su imagen sigue cambiando, y también la de la otra persona. Mantener la imagen constante es imposible. De manera que, cuando todo lo demás falla, jugamos la última carta, el "amor", con todas las maravillosas y románticas ideaciones que lo rodean.

Para mí, el amor implica dos [personas]. En donde existe una división, ya sea dentro o fuera de usted, hay conflicto. Esa relación no puede durar mucho. En lo que a mí me concierne, una relación se forma y luego se disuelve inmediatamente. Ambos sucesos ocurren en la misma toma, si puedo usar esa palabra. Ese es en realidad el problema. Dirá que soy cruel, pero si alguien me habla a mí de amor, para mí es sólo una palabra de cuatro letras. Esa es la única relación básica entre el hombre y la mujer. Pero es un problema social definir qué clase de relación debería uno tener. Incluso cuando yo era joven no se podía entre los Brahmines casarse a menos que la pareja perteneciera a la misma subcasta. Era peor que los problemas raciales en otros países. Ellos tenían una extraña idea acerca de mantener las tradiciones familiares. ¿Qué es la tradición después de todo? Es la resistencia a cambiar a medida que el tiempo lo hace. Cambiamos un poco cuando las situaciones nos obligan. Pero el hecho es que el cambio no está dentro de los intereses del mecanismo del pensar.

Desgraciadamente, hemos explotado esta cuestión del sexo más allá de toda proporción. Es tan sólo una simple necesidad biológica del organismo. Al cuerpo le interesan solamente dos cosas - sobrevivir y reproducirse a sí mismo. No está interesado en nada más. Pero el sexo se ha vuelto un tremendo problema para nosotros, porque hemos convertido este funcionamiento biológico del cuerpo en un movimiento del placer. Vea, si no hay pensamiento, no hay sexo en absoluto.

El segundo problema es que no es solamente el acto sexual lo que es importante para nosotros, sino todo la artificialidad que lo rodea, la estructura romántica que hemos construido alrededor del juego del amor. Si usted mira a una mujer hermosa, por ejemplo, al momento en que dice que ella es una mujer, usted ha creado un problema. "¡Una mujer hermosa! Luego, es más placentero tomar su mano que sólo mirarla. Es más placentero abrazarla, y más placentero aún besarla, etc., etc. Es la estructura artificial la que ha creado el problema. Al momento en que dice que es una mujer hermosa, la cultura aparece en la escena.

Aquí [apuntándose a sí mismo] la construcción artificial está totalmente ausente porque no hay forma de que estos [apuntándose a los ojos] puedan enfocarse sobre un objeto en particular de forma continua. En lo que a uno respecta, cuando esa mujer hermosa abre su boca, podría tener los dientes más horribles del mundo. Así que, ya sabe, los ojos se han movido de aquí allá y de nuevo de allá a alguna otra cosa como, por ejemplo, los movimientos de la mujer hermosa. Es decir, los ojos están constantemente cambiando el objeto enfocado y no hay forma de que uno pueda mantener lo artificial. Lo único que queda es la atracción física. De la cual no es posible liberarse, nunca. Todas esas personas - todos los santos - son torturados con la idea de controlar esa atracción natural. Pero esa atracción natural es algo que no debería condenarse. Uno no se dice a sí mismo que es un semidiós, un hombre realizado, un iluminado o un santo, y que no debería tener esos pensamientos. Eso [decírselo a uno mismo] es en realidad el problema. Ellos no son lo suficientemente honestos como para admitirlo. De manera que cuando un santo viene a verme, o alguien que practica el celibato, yo soy muy cruel con él. Le digo, "¿Me va a decir que nunca tiene sueños eróticos? Practicar el celibato en el nombre de su búsqueda espiritual es un crimen contra la naturaleza." Si el hombre es impotente o si por alguna razón resulta que no puede tener mujeres, eso es otra historia. Por qué el pensamiento religioso del hombre ha enfatizado la negación del sexo como una forma de alcanzar sus metas espirituales es algo que no puedo entender. Tal vez debido a que esa es la forma en que se puede controlar a las personas. El sexo es la atracción más poderosa.

I: Así que usted no diría que el sexo es algo sucio, sino algo natural.

UG: Por supuesto. El sexo es algo muy natural. Vea, si no se tiene sexo, el semen probablemente se expulse con la orina o de alguna otra forma. Después de todo, las glándulas sexuales tienen que funcionar. Si no funcionan normalmente, entonces es un individuo anormal. Pero no estamos listos para aceptar este hecho, porque eso socava el fundamento mismo de toda la cultura humana. No podemos aceptar que somos solamente seres biológicos y nada más. Es como decir que el campo de la economía uno no está controlado por las leyes de la oferta y la demanda. Pero, en la realidad en el campo de la economía uno lo está. De la misma forma, en la política nos controlan las leyes de la política. Pero no estamos dispuestos a aceptar el hecho básico y fundamental de que somos sólo seres biológicos, y que todo lo que está sucediendo dentro del cuerpo es un resultado de la actividad hormonal. Es pura y simple química. Si hay cualquier problema allí [en el cuerpo]... es muy presuntuoso de mi parte decirle todo esto, siendo que usted es un terapeuta sexual. Los problemas en ese área no se pueden resolver de otra forma más que tratando de cambiar la química de todo el cuerpo. Yo creo que la totalidad de nuestro pensamiento tiene que ser puesto en un camino diferente. No lo sé, sólo estoy sugiriendo. Puede que me equivoque. No soy lo suficientemente competente.

I: ¿Cuál sería ese camino?

UG: Todo es químico. Si, como dicen, los deseos son hormonas, entonces todo el código ético y la cultura que hemos creado a través de las edades para controlar el comportamiento de los seres humanos es falso. Entonces, el deseo no puede ser falso. Cualquier cosa que suceda dentro de organismo humano no puede ser falsa.

I: ¿Quiere decir que siempre habrá deseo sexual incluso sin pensamiento?

UG: No hay absolutamente ningún sexo sin pensamiento. El pensamiento es memoria. Esos expertos se burlan de mí cuando les digo que la glándula más importante de todas es el timo. Cuando discutimos este asunto con algunos fisiólogos y doctores se reían de lo que yo decía. Y es muy natural, porque esa glándula está inactiva. Si se la activa mediante medios externos, sería una situación anormal. Pero, mire, el timo es la glándula más importante, y los sentimientos operan allí sin el elemento del pensamiento.

I: ¿En el timo...?

UG: Sí, en el timo. Vea, la tecnología médica ha ignorado eso por mucho tiempo. Ellos consideraron cualquier condición inusual de la glándula como una anormalidad y trataron de tratarlo. Es cierto que cuando se llega a la adolescencia, se vuelve inactiva, y entonces los sentimientos son controlados por las ideas.

I: Por la cultura en vez de por la biología natural...

UG: ... en vez de por la biología natural. El sentimiento, para mí, funciona así: si usted se tropieza y se cae, yo en realidad no me tropiezo; pero todo mi ser se involucra en ese tropiezo. Esa es la clase de sentimiento a la cual me refiero; todos los demás sentimientos son emociones y pensamientos. La diferencia entre sentimiento (no en el sentido en que acabo de mencionarlos ahora) y el pensamiento no es demasiado grande...

 

I: Es algo artificial.

UG: Es muy artificial. Es cultural. "El corazón es más importante que la cabeza" y toda esa clase de tonterías son estupideces. Una vez que este tipo de perturbación sucede [la que le sucedió a UG] en el balance hormonal del cuerpo humano por medio de esta catástrofe, esta calamidad, por medio de esto como quiera llamarlo, no solo se activa el timo sino también otras glándulas como la pineal y la pituitaria. La gente me pregunta, "¿Por qué no se somete a un examen médico para validar todas esas afirmaciones?" Yo les digo que no estoy vendiendo esas afirmaciones.

Lo que tengo en contra de la tecnología médica es que quieren entender el funcionamiento de esas cosas con un solo motivo. Una vez que uno tenga una idea de cómo esas glándulas funcionan, de cómo la activación de esas glándulas ayudaría a la humanidad, no lo usarán para el beneficio de la humanidad.

I: Y esa es la razón por la que usted no está interesado en...

UG: ... en estudiar todo eso. Si no acepta lo que le digo, por mí está bien. Si algún físico renombrado quiere rechazar lo que estoy diciendo, ese tipo le dirá que lo que digo es basura. Pero ahora se han escrito libros enteros dedicados al timo, en América. No estoy reclamando tener ningún conocimiento especial sobre esas cosas. Lo que trato de decir es que los sentimientos sentidos por el timo son muy diferentes a aquellos inducidos por el pensamiento.

El sexo debe ser puesto en su justo lugar, como una de las funciones naturales del organismo. Su único, principal y total propósito es reproducir o procrear cuerpos como este. No tiene otra función en el cuerpo humano.

I: Si uno sólo se interesara en procrear, ¿entonces no encontraría otra función para la sexualidad?

UG: Ya no tiene forma de volver atrás, porque el pensamiento interferirá siempre con el sexo. Se ha convertido en un movimiento del placer. Yo no estoy diciendo nada en contra de eso. Por el contrario, llego al extremo de decirle que si logra tener sexo con su madres sin remordimientos ni problemas, psicológicos o espirituales, entonces eso le pondría fin al sexo. Vea, todo el asunto está sustentado por sus ideas. No estoy recomendando el incesto como una forma de vida. Para esto [el cuerpo] no existe tal cosa como el incesto. Es el problema de la culpa, el problema psicológico, el problema religioso, el que dice que tiene que ser de esta forma y no de otra. Si fuera posible para un ser humano tener sexo sin un segundo pensamiento, sin ningún reproche, con su hermana, su hija, o su madre, entonces esto [el sexo] se termina de una vez y para siempre. Ocupa el lugar que le corresponde. No estoy sugiriendo esto como terapia. Por favor no me malentienda.

I: No, no...

UG: No estoy sugiriendo que sea posible tener sexo sin la estructura artificial. Lo que trato de decir es que es sencillamente imposible tener sexo con su mujer, o con su madre, o con cualquiera sin la estructura.

I: Así que el sexo se va después de eso…

UG: El sexo se va después de eso. Luego, lo único que queda es el funcionamiento normal de las glándulas sexuales. Si ellas no se usan, el semen se elimina con la orina. Todas esas afirmaciones de los maestros espirituales acerca de que esto se moverá del muladhara al sahasrara son estupideces. No crea todo ese sin sentido. Si el semen no se usa, se va con la orina ya sea usted un santo, un Dios caminando sobre a Tierra, o un pecador. Usted puede o no tener sueños eróticos, pero eso sigue saliendo.

I: ¿El cuerpo aún sigue funcionando?

UG: Sí. Parece haber un funcionamiento anormal aquí [en UG]. Lo que llaman estrógeno en el caso de, ¿cómo se llama?, no estoy familiarizado con esos términos...

I: Bueno, las hormonas femeninas.

UG: Las hormonas femeninas. Mire, según dicen, durante los primeros días o semanas, el sexo del embrión no está diferenciado, pero en algún momento, eso es decidido por...

I: Uno se vuelve un varón...

UG: Uno se vuelve varón. Aquí [en UG] el cuerpo vuelve a esa etapa en dónde no se es ni hombre ni mujer. No se trata del andrógino del que tanto hablan.

I: Es más psicológico…

UG: Es más psicológico. Así que, tenemos que rever todas nuestras ideas sobre toda esta cuestión del sexo. Le damos una importancia tremenda al sexo, de manera que su negación se vuelve una obsesión para la gente. En la India incluso dejaron esa negación y crearon lo que llaman sexo tántrico. Ese fue el más grande placer que los seres humanos pueden tener. El sexo a través del Tantra fue considerado lo más alto. Nosotros tenemos en la India toda esa tontería - los templos, y luego un templo para el toro, un símbolo de la virilidad. Todos fueron admirados y adorados. Este es el otro extremo [de la negación del sexo]: la indulgencia en el sexo se vuelve una meta espiritual. Empezaron a hablar de alcanzar metas espirituales, la iluminación, y lo que sea, mediante el sexo, y llamaron a eso sexo tántrico. Ya sea sexo ordinario o sexo tántrico, o ir y tener sexo con una prostituta, es todo lo mismo.

I: Es lógico que las personas traten de alcanzar sus metas espirituales mediante el sexo, porque en el momento de mayor intensidad sexual, en el orgasmo, la gente siente que ya no está allí...

UG: Esa sensación dura poco, muy poco.

I: Es un instante.

UG: Ni siquiera un instante. Pero incluso entonces, la división tiene que existir. También durante la angustia extrema uno tiene la sensación de no estar allí. ¿Qué sucede si el cuerpo soporta un dolor irresistible? Uno pierde la conciencia. Entonces el cuerpo tiene la oportunidad de ocuparse del dolor. Si no lo logra, entonces usted se va.

I: ¿Quiere decir que al momento del orgasmo, el cual solo dura un instante, la persona está allí?

UG: El hecho es que la persona está muy presente allí incluso cuando sobreviene el pico de la experiencia sexual. La experiencia ya fue capturada por su memoria. De otra forma, uno no tiene forma de experimentar eso como un momento cumbre. Si ese momento cumbre permanece como un momento cumbre, eso sería sencillamente el fin del sexo; eso sería el fin de todo.

I: Uno recuerda que fue un momento cumbre, ¿pero puede recordar la verdadera sensación?

UG: Eso no tiene importancia. El hecho de que uno lo recuerde como un momento cumbre y quiera repetirlo una y otra y otra vez implica que ya se ha vuelto parte de la estructura de la experiencia. Uno lo desea siempre y entonces quiere que dure más y más tiempo. Esa es una de las cosas más idiotas que hay. Leí en alguna parte que hace unos años torturaron a una mujer obligándola a tener un orgasmo continuo durante media o una hora, no recuerdo bien. ¿Pero por qué someterla a esa tortura? ¿Para qué? ¿Qué quieren probar? Eso también está de moda aquí en occidente. Quieren hacerlo durar más. Es sólo por una fracción de segundo, tanto en el hombre como en la mujer. Usted es un sexólogo. Probablemente sepa mucho más que yo de esto. Pero pienso que no hay realmente ninguna justificación para extender el orgasmo más allá de su duración natural. Se ha vuelto una obsesión para algunas personas, y si no lo tienen, su acto sexual les resulta muy inútil.

 

I: Se vuelve una adicción también.

UG: Como cualquier otra adicción. Todas esas cosas las he observado por mí mismo. No las he aprendido de nadie. Las vi suceder en mi propia vida. Le contaba a mi esposa sobre esto. Cada vez que mi esposa hablaba de amor yo le preguntaba a qué se refería con todo ese disparate. La única base de nuestra relación era el sexo.

Me negué a tener sexo por veinticinco años persiguiendo metas espirituales. Luego de repente me di cuenta, "Esto es ridículo. El celibato no tiene nada que ver con esto. Tengo sueños eróticos. El sexo arde adentro mío. ¿Por qué diablos me estoy negando el sexo? ¿Por qué diablos me torturo" Y le pregunté a mi maestro, "¿Estás seguro de que nunca tienes sueños eróticos?" Él se ruborizó todo. No tuvo el valor de contestarme.

I: ¿Podría decirme si los tenía usted?

UG: O, seguro. Eso no significa que me halla movido al otro extremo y practicado la promiscuidad como forma de vida. Estaba rodeado por las jóvenes más bellas de Holanda, América, y de todas partes. Ni siquiera tenía que pedirlo. Pero entonces, sentí que esa no era la forma de entender este problema del sexo. La relación con mi esposa fue la única relación que tuve por entonces. Ella comprendía mi actitud con respecto al sexo, pero aún tenía sus propias ideas sobre el amor. Siempre me preguntaba, "Estás rodeado por las mujeres más hermosas. Eres un hombre muy atractivo desde todo punto de vista. ¿Por qué no tienes sexo con ellas? ¿Tienes algún problema de culpa y lealtad? Y yo le dije, "En realidad, si hubiera un acto de infidelidad de mi parte, todo cambiaría." Le advertí, "No me hables de toda esta tontería. Como un comentario aislado, está bien." No se trataba de un problema moral o ético. Quería descubrir el asunto del sexo, y comprendí que en realidad la estaba usando para mi placer.

 

I: ¿Y pudo ser franco con ella?

UG: Si, siempre discutíamos eso.

I: ¿No hubo amor de por medio?

UG: No. No obstante ella fue la mejor mujer con la que me podría haber casado.

I: ¿Así que le dijo, "Sólo me interesa el sexo"?

UG: Ella también comprendió que eso era todo. Pero el único problema que tuvimos fue relativo a los niños. Ella quería más chicos debido a sus genes. Tanto del lado de mi padre como del de mi madre, todos tenían muchos hijos. Mi esposa fue el veinteavo embarazo de su madre.

I: ¿Veinteavo?

 

UG: Así es, mi esposa. Y entonces, querer más hijos era un problema genético. Ese fue el verdadero problema entre nosotros. Hasta fuimos a ver a Mary Stops en Londres. Usted debe haber oído de ella.

I: ¿Para impedir embarazos?

UG: Sí, para averiguar. Mi esposa también estaba en contra del control de la natalidad y medidas de esa clase. Trató de manejar el asunto. Ella decía que amamantando a un niño por más tiempo, el embarazo se podía retrasar. ¡Toda clase de ideas extrañas! No estaba lista para ir con un doctor y terminar el asunto con un aborto. Pero en determinado momento ella tuvo que hacerlo, puesto que no queríamos tener más niños.

Aparte de todo eso, tuve también una escapada de una noche. No fue con una prostituta ni nada parecido. Fue con una de las mujeres más ricas de la zona. Y eso terminó toda la cuestión. No hubo más sexo después de eso. Seguramente le sorprenderá eso.

I: ¿Fue mientras estaba casado?

UG: Sí.

I: ¡La aventura le puso fin a todo!

UG: Fue algo que sucedió. Resultó que yo estaba en la casa de esta mujer. No quiero contar todos los sórdidos detalles. Fue hace treinta y tres años. ¡Se terminó! Ese fue el fin del sexo para mí. Sentí que estaba usando a esa mujer para mi propio placer. No fue un problema ético. El hecho de haber usado a esa mujer me golpeó muy duro. Me dije a mí mismo, "Ella puede ser una víctima cómplice, un socio deseoso en todo este juego, pero yo no puedo hacer esto nunca más." Ese fue el final, y eso creó un problema para mi mujer también, no en el sentido de que ella se halla revelado en contra mío sino en el sentido de que yo le negué el sexo también a ella.

I: ¿Se sintió rechazada?

UG: Sí. Se sintió culpable por empujarme a ese extremo. No es así en realidad, ella no hizo nada. No me empujó hacia esa situación. Como sea, el incidente le puso fin al sexo en mi vida. Pero eso no terminó la necesidad de sexo per se, porque al igual que en la mujer, hay un ritmo natural en el hombre. Pude notar que había un pico de vez en cuando, y por meses y meses uno ni siquiera se acordaba de eso.

I: Es así con la mujer también.

 

UG: Sí, justo como el período de las mujeres. Es imposible para un hombre y una mujer alcanzar el orgasmo al mismo tiempo. Estamos programados diferente.

I: No puede sincronizarse.

UG: Si pudiera sincronizarse sería algo maravilloso. Pero no hay forma de hacerlo. Así que, hasta que esto [el estado natural en el que cayó UG] me sucedió, la atracción poderosa del sexo aún estaba allí. Pero yo sabía que el semen se iría con la orina o de alguna otra forma. Eso no me molestó porque estaba decidido a descubrir cómo resolver el problema del sexo por y para mí mismo. No fui a un sexólogo. Nunca creí en ninguna terapia. Así que se resolvió por sí mismo. El sexo tiene un lugar en el organismo y eso es una función muy simple del cuerpo. Está tan sólo interesado en crear. Yo descubrí estas cosas por mí mismo.

Le daré otro ejemplo. Estábamos a punto de hacer el amor, y mi hija de dos años empezó a llorar. Tuvimos que detenernos, y no se imagina cuán violentos sentimientos tuve en esos momentos. ¡Sólo quería estrangular a esa niña! Por supuesto, no llevé a la acción ninguno de esos sentimientos. Pero podría haberlo hecho. Eso era lo que pensaba. Me dije, "Esa es mi misma sangre, para usar una frase idiota, hueso de mi hueso, mi propio hijo. ¿Cómo pude tener semejantes pensamientos? Hay algo mal aquí" [Apuntándose a sí mismo] "Tú no eres un hombre espiritual, no eres lo que crees que eres y lo que la gente cree que eres." Yo daba conferencias en las tarimas teosóficas en todas partes. Me dije, "Tú eres 'esto', y 'esto' eres tú. Esto es lo que eres - toda esta violencia."

I: ¿El sexo es violencia?

 

UG: El sexo es violencia. Pero es una violencia necesaria para este cuerpo. Es un dolor.

I: En lo que le concierne a la procreación...

UG: Todas las cosas creativas son dolorosas. El nacimiento de un niño es algo muy natural. Pero llamarlo una experiencia traumática y construir una tremenda estructura de teorías alrededor de eso es algo que no comparto. No puede ser una experiencia traumática.

Para seguir con lo que estaba diciendo - es por eso, que después de toda esa violencia, uno se duerme. Uno se siente cansado. Así es como la naturaleza funciona. Toda la creación en la naturaleza es así. Yo no lo llamo dolor o violencia. Las erupciones volcánicas, los terremotos, las tormentas, y el desborde de los ríos son todos hechos de la naturaleza. Uno no puede decir que sólo hay caos o que solo hay orden. El caos y el orden suceden casi al mismo tiempo. El nacimiento y la muerte son sucesos simultáneos.

No estoy en contra de la promiscuidad, ni estoy en contra del celibato. Pero quiero poner el énfasis en una cuestión básica, esto es, en la búsqueda de los asuntos espirituales realmente no hay ninguna diferencia entre no tener sexo o tener y llamarle tántrico. Es reconfortante creer que uno está teniendo sexo tántrico y no sexo con una prostituta. Decir que hay más 'sentimiento' o más acercamiento cuando se tiene sexo por razones espirituales es un absoluto disparate.

 

I: ¿De manera que el sexo tántrico no es importante?

UG: Llámelo club de fornicación o centro tántrico - realmente no importa. Alguien pone un burdel porque existe la demanda para eso. Hay tanta gente haciendo esa clase de cosas en el nombre de la iluminación... Eso para mí es detestable. Ellos no son lo suficientemente honestos para admitir que están usando eso [la tentación de la iluminación] para satisfacer su lujuria. Es por eso que abren esos burdeles. Esa clase de gurus son proxenetas.

I: Rajneesh [Osho] se hizo famoso por eso…

UG: Sí, alguien me preguntó, "¿Qué tiene que decir de él después de su muerte?" Yo le dije que el mundo nunca había visto semejante proxeneta, ni lo vería de nuevo en el futuro. [Risas]

I: Era muy bueno en eso. Quiero decir, muy profesional.

UG: Así es, profesional. Él combinó terapias occidentales, el sistema tántrico, y todo lo que uno puede encontrar en los libros. Logró montar un muy buen negocio a partir de eso. Le sacó el dinero a los chicos, les saco el dinero a las chicas, y se lo guardó para él. Ha muerto de manera que no decimos nada. Nil nisi bonum. [Risas]

 

I: Pero si pudiéramos volver a...

UG: Lo que quiero decir es que desgraciadamente, la sociedad, la cultura, o como desee usted llamarlo, ha separado la actividad sexual y la ha puesto en otro nivel, en vez de tratarla como una función normal del organismo humano. Es algo básico en la naturaleza. La supervivencia y la reproducción son aspectos fundamentales de todo organismo vivo.

I: Y el resto es una construcción artificial...

UG: Puede cambiar el área, puede cambiar las ideas, puede escribir libros. En realidad no importa. En lo que a mí me concierne, yo no le digo a nadie lo que debería o no hacer. Mi interés es señalar que esta es la situación y decir, "Tómalo o déjalo."

I: Sin la parte artificial, sin la cultura, sin el pensamiento, aún habría un funcionamiento sexual del cuerpo, ¿pero no habría nadie para hacer de ello un problema?

UG: No, mire. Cualquier cosa que tocamos lo volvemos un problema; y mucho más el sexo, porque es la fuerza de atracción más poderosa. Si usted la traduce [en placer] y la empuja hacia un área a la cual no pertenece, digamos, el movimiento del placer, de esa forma, entonces, crearemos multitud de problemas. Una vez que uno creó un problema, aparece la necesidad de habérselas con él dentro de ese marco [artificial]. Entonces, ahí es en dónde aparece usted [con la sexología, etc.] No tengo nada en contra de los sexólogos, pero ese problema [el sexo como placer] tiene que ser resuelto por las personas. De otra forma se vuelven neuróticos. No saben que hacer consigo mismos. No sólo eso, sino todo lo demás, Dios, la verdad, la realidad, la liberación, moksha, es placer en su más acabada expresión. No estamos dispuestos a aceptar eso.

I: Pero el sexo es más concreto...

UG: Más concreto. Es muy tangible. Es por eso que se ha vuelto un factor tan poderoso en nuestras vidas. También es por eso que existe la necesidad de ponerle límites mediante la cultura, primero en el nombre de la religión, y luego en el nombre de la familia, la ley, la guerra, y un centenar de cosas más. Esta necesidad de limitar el sexo no es nada más que el resultado enfermizo del pensamiento religioso del hombre. ¿Cuál es la diferencia?

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