Poema a Fidel Castro
Escrito por Gustavo Amorin-Fulle   



"No tenemos a Dios,
Pero tenemos a Fidel."

Proverbio del pueblo
Cubano en los años 60.

EL COMANDANTE P


Es verdad que envejecí.
Ciertas tardes
en el silencio de los colores
he notado la oscuridad que rodea el orbe.
A ver si me trae a las mientes mi alba...
nací verosímilmente al empuñar las armas.
En una indefinible playa,
donde el arena mucha sangre enjugó,
eramos doce
(algo extraño me evoca esa cifra...)
En la Sierra degollábamos canallas.
La guerra me dio un hermano de armas,
era valiente,
era el mejor de los hombres.
Desapareció en Nancahuazu
aún lo lloro.
Mi voz hizo temblar al gigante,
le sigo haciendo sombra,
nunca rehusé el enfrentamiento.
Mi ejército cruzó el océano,
en la legendaria África guerreó,
penetrando las hondas selvas de Angola
donde los diamantes alumbran la noche.
En aquella agua en cuya busca fueron,
y que surge de los altos montes de la Luna,
mis soldados se bañaron:
una antigua estela de Sidamo lleva mi nombre.
En esas lejanas geografías
los cubanos aniquilaron muchos enemigos.
El metódico desliz del sol
pronto me legará miembros rígidos,
una voz extinta
y ojos ciegos.
Sirvientas que temblaban al oir mi nombre
harán mofa de mi senectud.
Recibiré semejante afrenta
por no haber caído en la Sierra.
No quiero disimular
las injusticias cometidas,
las apuradas ejecuciones,
los poetas y amigos encarcelados.
Que todos sepan,
muertos y vivos,
que no negaré la sangre vertida
ni los años usurpados.
Pero por mas humillante que sea mi caída,
por mas gastada que esté mi palabra
y seco mi cerebro,
nada ni nadie nunca jamás
podrá quitarme
la incontable gloria acumulada desde antaño
cuando encabecé en mi isla
la mágica guerra.
Nada ni nadie nunca jamás
Podrá oscurecer
el incomensurable honor
de haber sido el Elegido,
el primero y único americano
en echar al mar la basura yanki.
Esa inagotable victoria
justifica muchas vidas,
perdona muchos errores
y me legará,
en la memoria de los hombres valientes,
unos versos de hierro
y un trono de oro.



Gustavo Amorin-Fulle
Bruxelles, septembre 1992.


Profesor de historia en Bruselas, Bélgica.  Escribe poesía desde hace más de quince años pero aún no ha publicado su obra; es ciudadano francés de origen uruguayo.

 
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